Taxi Taxi! - Oh my darling, Clementine (tradicional)



Taxi Taxi! son Johanna y Miriam E. Berhan, dos gemelitas suecas que acaban de cumplir la mayoría de edad. Su versión de "Oh my darling, Clementine" (una canción popular americana del siglo XIX) tiene cierta relación con la marca de zumos Brämhults, pero no sé en qué orden ocurrieron las cosas. No sé si ellas hicieron la versión y los zumos las reclutaron; o si los zumos les propusieron cantar el tema.

(No tengo que explicar la chispa detrás de una marca de zumos -naturales!!- y la utilización de "Oh my darling CLEMENTINE", ¿verdad?).

Bah. Pasara lo que pasara, el resultado quedó muy bien. Puedes ver también el vídeo si quieres identificar los instrumentos.

(Y todo esto no lo he descubierto yo navegando y navegando, no. Un nuevo amigo llamado David Orlic me lo sugirió por mail, no sé si de forma totalmente desinteresada o si tiene alguna clase de relación con las niñas. Pero qué más da).

¡Tack, David!

Dean & Britta - Friday I'm in love (The Cure)




Dean y Britta son lo que parecen: neoyorkinos cool que hacen proyectos como ponerle música a Andy Warhol. Podrían haber sido fotografiados por él. Podrían haber sido protagonistas de cualquier película de la nouvelle vague o de "Bonnie&Clyde" o "Los vengadores". Pero, como les pasa a muchos, nacieron demasiado tarde.

O tal vez no. Su música bebe tanto de la electrónica como del folk. Son sesenteros modernos. Es difícil estar en la vanguardia en el siglo XXI y en los 60 del siglo pasado a la vez.

Pero luego hacen una versión de The Cure y se sitúan en el tiempo que les corresponde. No estamos en los 60 porque en aquel tiempo la gente aún no se enamoraba los viernes.

(Y por si te lo estabas preguntando y no te apetece investigar, ellos, como no podía ser de otra forma, sí que están enamorados. Aunque no sabemos si el amor surgió un viernes).

Joshua Radin - Sesame Street Theme (Joe Raposo)




Quién sabe por qué hace muchos años alguien decidió dejarnos a los niños hispanohablantes sin una letra para Barrio Sésamo. Es cierto que cantábamos "na, na, na, nanana" felices, pero eso era porque desconocíamos que la original contenía palabras. Supongo que pensábamos que total, si el himno no tenía letra, por qué iba a tenerla Barrio Sésamo. Y jo, nuestra versión era tan ochentera y moderna que qué más daba.

En EEUU, en cambio, los niños cantaban sobre un lugar en el que el aire es dulce y la gente feliz y hacía sol. Mucho más fácil hacer versiones.

Joshua Radin creció con Barrio Sésamo y se sabe la letra. Pero en su versión parece todo más triste, como si en el fondo supiera que nunca iba a encontrar esa calle que andaba buscando. No puede ser que los niños que gritaban esta canción en cualquiera de sus versiones estén (¿estemos?) ahora llorando por las esquinas.

Seabear - Teenage Kicks (The Undertones)



Míralos. ¿No dan ganas de abrazarlos? Son islandeses y se llaman Seabear. Al principio era solo Sindri Már Sigfússon (segundo por la izquierda), y después ¡pum! se le unieron el resto. No todos de golpe, pero de uno a siete parece siempre un cambio drástico. Supongo que hay cosas que se hacen mejor si no estás solo.

Míralos otra vez. ¿Te sorprende que canten "Teenage Kicks"? Supongo que no. Un himno (post)adolescente para muchos como este se disfruta más cuando eres rubio y nórdico.

Sindri dice que no sabe qué tipo de música hacen, pero que, desde luego, nada que empiece por post. También dice que antes de Seabear era un adolescente confuso y que escuchaba hip hop. Ahora ya no. Pero sigue cantando canciones de adolescentes confusos porque es un (post)adolescente, aunque él no quiera ser post.

The Muppets - Bohemian Rhapsody (Queen)


Hay que ser valiente para hacer una versión de este tema. ¡Pero los teleñecos pueden con todo! (Y gracias a la rana Gustavo por editar el videoclip, claro).

Imogen Heap - Thriller (Michael Jackson)



Admitámoslo. Los zombies de Michael Jackson nos provocaban muchas sensaciones, pero ninguna de ellas era miedo o inquietud (iba a recurrir al chiste fácil de quién nos provocaba eso, pero como soy una chica elegante no lo haré). 'Thriller' no nos producía escalofríos ni hacía que apartásemos la vista de la ventana y la noche. 'Thriller' nos hacía movernos de forma extraña (y ay, en la mayoría de los casos, ridícula) y nos convertía en personas un poco más felices.

Pero Imogen Heap con su voz profunda y misteriosa y orgánica (no me hagas explicar esto) me deja como si acabase de ver una película de terror. Sonriendo nerviosa para que nadie note que en lo único que pienso es en que nunca jamás de los jamases entraré sola en un cementerio de noche.

(Ella también da un poco de miedo porque es de esas personas que toca trece instrumentos, algunos clásicos tipo cello, algunos raros tipo mbira; y mezcla soniditos que graba por ahí y es autodidacta en muchas de estas cosas).

Damien Rice & Lisa Hannigan - Get this party started (Pink)



Damien y Lisa se conocieron en Dublín. Él necesitaba una voz femenina, y ella sabía cantar, así que de pronto Lisa pasó a formar parte de la banda de Damien. Las cosas son a veces así de sencillas y naturales.

Pasaron años, seis, siete y de pronto, en 2007, Damien echó a Lisa. El ciclo creativo de su relación, dijo, había llegado a su fin. Pobre Lisa, pensamos. Al fin y al cabo, el famoso es él.

¿Quién es Lisa Hannigan? Pues por lo menos, una chica que ha corrido maratones y cantado ópera, habla francés, se hace su propia ropa y es toda una experta en Historia del Arte. Ahora ya tiene su disco en solitario, porque una chica así no se hunde cuando deja de ser la corista de nadie. No, no, ese no es su estilo.

Pero volvamos a cuando las cosas eran más bonitas entre ellos y cantaban juntos. A veces hacían versiones.

The White Stripes es un poco predecible.
Nina Simone un reto fácilmente superable.
¿Pink? Pink es un guiño a la cultura popular de esos que nos encantan.

Oldham Brothers - Wouldn't it be nice? (The Beach Boys)



Ay, ay, cómo nos gusta últimamente el folk y cómo se nos ilumina la cara al escuchar el apellido Oldham. Porque sí, uno de los hermanos Oldham es Will (Bonnie 'Prince' Billy) y los otros, Ned y Paul, aunque menos conocidos, también saben cantar. De vez en cuando se juntan y tocan versiones como esta.

Es, creo, mi canción preferida de los Beach Boys, y no me importa que la cambien porque lo hacen muy bien.

Lykke Li - Will you love me tomorrow? (The Shirelles)



Un día tendremos que investigar por qué solo conocemos a artistas suecos o noruegos y no sabemos nada de lo que se hace en Centroeuropa o más hacia el este. Que nadie conozca a la maravillosa austríaca Soap&Skin es delito, pero claro, como no es nórdica, no es cool.

En fin, mientras tanto seguiremos deleitándonos con pequeños elfos escandinavos como la sueca Lykke Li, que ha hecho esta versión melancólica y tristona (que al final parece que es lo que nos gusta) de "Will you love me tomorrow?" de The Shirelles. Es una canción que en mi cerebrito va unida a "It's my party", porque creo recordar que estaban las dos en un casete de mis padres que escuchábamos en nuestros viajes por Portugal.

Creo que me sigue gustando más la original, de todas formas.

(La cantaban The Shirelles, pero la escribieron Gerry Goffin y Carole King).

Yael Naim - Toxic (Briney Spears)



Tú dirás lo que quieras, pero lo que ha hecho Britney Spears por la música es mucho. ¿Qué sería esta década que estamos acabando sin ella? Mucho más aburrida, sin duda. ¿Y por qué un montón de artistas indies o pseudoindies se dedican a hacer versiones de cada hit suyo? Pues porque son canciones que, en su esqueleto, no están tan mal. (¿Acabo de cargarme una reputación e imagen (las mías) forjadas con sudor y esfuerzo a lo largo de los años? Vaya).

Yael Naim es la chica franco-israelita que cantaba "New Soul", y la cantó tanto tanto que nos llegó a aburrir un poco. Pero aquí coge "Toxic" y la convierte en algo pausado y casi jazzístico, y nos caen tan bien las personas que cantan a gente como Britney en serio, que olvidamos un poco aquella canción que nos persiguió durante unos meses.

(A Travis los estoy reservando para el momento adecuado, no te creas).

Camera Obscura - Super Trouper (ABBA)



Nunca, nunca, nunca me había fijado en la tristeza de la letra de esta canción (aunque en el estribillo se alegra un poco). Pero entonces llega Tracyanne Campbell con su voz llorosa y todo cambia.

A Camera Obscura los conocimos hace muchos años ya, cuando aparecieron de la mano de Stuart Murdoch (casualmente, ejem, novio de Tracyanne en aquel momento) como si fuesen los hermanos pequeños de Belle and Sebastian. Pero esa relación se rompió y ellos se sacudieron una y dos y más veces hasta deshacerse de las comparaciones. Se convirtieron en un grupo mucho más sixties y mucho menos acústico.

Pero ay, ¿importa eso cuando la voz principal es tan terriblemente inconfundible? ¿cuando cante lo que cante nos va a poner tristes? Tracyanne no es una chica alegre. No le molesta que se diga siempre que es una niña nostálgica y aburrida porque ella misma admite que lucha contra la posibilidad de caer en una depresión de forma casi diaria. De ahí los colores, las canciones con un cierto ritmo, las versiones de ABBA. Pero la cara más dulce del pop todo lo contagia de lluvia y melancolía.


(¿Nadie más ha notado nunca que Tracyanne y Leonor Watling son la misma persona?)

Bonnie 'Prince' Billy - I've seen it all (Björk & Thom Yorke)



Hay algo en Will Oldham (su bigote, creo) que lo sitúa en otro siglo. Ves sus fotos y te cuesta creer que sean actuales, que él esté vivo. Cuando lo aceptas, es porque en tu fuero interno has llegado a la conclusión de que es un vampiro. Y con lo que se llevan los vampiros últimamente, su éxito es de lo más lógico. También tiene que ver, me imagino, que su voz y su guitarra se junten siempre para ofrecer canciones bonitas y tristes, de esas para tardes de lluvia y autocompasión.

¿Sorprende que haga una versión de esta canción? Sorprende porque la original es un dueto y él solo una persona, por mucho que se empeñe en tener dos identidades. Pero el tono anímico es el suyo. Para lluvia y autocompasión ver "Bailar en la oscuridad" es tan perfecta que es hasta peligrosa. Mejor nos quedamos solo con su B.S.O.

Dent May & His Magnificent Ukulele - When you were mine (Prince)



Dent May coge su magnífico ukelele y toca una canción. 'When you were mine', dice que se llama. El espectador inocente escucha y si es joven o desconocedor de los grandes éxitos de Prince (o Cyndi Lauper) sonríe. "Una canción nueva", piensa. Porque musicalmente la hace suya, y literariamente es como si lo fuera. Ese patetismo latente en muchos musiquitos que explotan su parte (o su todo) friki-geek, esos lamentos por un amor no correspondido o pasado.

Y claro, cualquiera que lea esto sin escuchar la canción, es capaz de verlo de forma objetiva. ¡Un 90% de las canciones de amor son sobre eso! ¡No hay que ser un indie-friki-adorable-guay! Pero qué sé yo, si lo canta un tipo como Dent May te lo crees más que si lo canta Justin Timberlake. El mundo es así.

¿Y si lo canta Prince? Si lo canta Prince no pasa nada, porque al fin y al cabo el tema es suyo. Y lo de "eras tan rara que no tenías ni la decencia de cambiar las sábanas" es tan Principesco que (afortunadamente) no deja que nuestra imaginación lo analice. Hasta ahora.

The Mountain Goats - Trash (Suede)



¿Recuerdas la década de los 90? Diez (¡más!) años más jóvenes, luchando contra los granos y contra las Spice Girls descubrimos un mundo llamado britpop que nos hacía sentirnos especiales. Algunos llegamos un poco tarde porque no nacimos a tiempo y el 96 nos pilló aún escogiendo camino. Pero en un año nos pusimos al día y aprendimos el inglés de los suburbios sin apenas esfuerzo.

¿Recuerdas cuando ya en los 2000s Suede parecían perseguirnos y los vimos mil veces en directo y temimos que Brett Anderson nos ahorcara en un giro de micrófono? Gritábamos "traaaaaash me and you" e intentábamos negar que la adolescencia se nos había escapado sin darnos cuenta.


The Mountain Goats llegaron a tiempo y ya en el 96 hicieron su versión de "Trash". Mucho más apagada, mucho más como son ellos. Pero yo lo siento, "Trash" hay que gritarla, "Trash" no se susurra.

Colin Meloy - The Ballad of El Goodo (Big Star)



Hay veces que me quedo sin palabras y esta es una de esas veces. No es porque la versión sea especialmente buena o sorprendente. Es buena porque es fiel a la perfecta original y porque la canta Colin Meloy (que tiene un grupo que se llama The Decemberists, por si no lo sitúas).

No sé cuándo oí hablar de Big Star por primera vez, sé que 'Thirteen' fue de algún modo responsable y quizá mi etapa Teenage Fanclub (y nos remontamos a mis 15 ó 16 años), pero siempre me sorprendió cómo son un grupo totalmente desconocido para el gran público y absolutamente amado por músicos actuales que no se cansan de tocar sus canciones una y otra vez. Y los vi en mi primer Benicàssim (2001, aún no se decía FIB) y ni siquiera me acuerdo de forma clara.

Colin Meloy y The Decemberists me recuerdan en cambio de forma muy definida a un invierno (¿hace cuatro años?) y a cantar canciones sobre marineros y cartas de forma casi enfermiza.

(En realidad al final casi nunca me quedo sin palabras. Sobre todo cuando lo anuncio).